El Inca Garcilaso y su traducción de los Diálogos de Amor

Judah Abravanel fue un importante escritor portugués que vivió entre los siglos XV y XVI. Más conocido por su nombre “castellano”, el noble sefardí León Hebreo vivió en su país natal y en España antes de verse obligado a emigrar a Italia tras la expulsión de los judíos por el Edicto de Granada.

En Italia termina sus “Dialoghi d’amore”, que no obstante quedan inéditos hasta la muerte del poeta. Se imprimen en Roma en 1535 y dejan una marcada influencia en los los autores del Siglo de Oro, que leen y traducen la obra. Para muestra de la importancia de los Diálogos, el propio Cervantes los presenta en el prólogo de su Quijote: «Si tratáredes de amores, con dos onzas que sepáis de lengua toscana toparéis con León Hebreo, que os hincha las medidas».

Todavía podemos intuir más su importancia cuando la obra es incluida en el selecto club del Index librorum prohibitorum de la Santa Sede acusada de cabalismo y teosofía. En este punto, no es de extrañar que este obra estuviese presente en varias de las bibliotecas más refinadas de la época.

Libro y estuche de la edición facsímil referenciada en este artículo. Biblioteca personal del autor.

La primera gran obra del Inca Garcilaso

En un siglo en el que las traducciones se habían convertido en España en una especie de efervescencia literaria (de hecho, existen en nuestro idioma otras dos traducciones anteriores de estos mismos Diálogos de Amor, realizadas por el rabino Guedelia Ibn Yahia y por Carlos Montesa), el Inca Garcilaso opta por tamaña obra para estudiarla, trabajarla y volver a traducirla del italiano. Un idioma, por cierto, en el que probablemente se introdujo gracias a los conocimientos y a la biblioteca de su tío, el capitán Alonso de Vargas.

La obra original en sí, que se erigió como un clásico de la literatura, consiste en una clara alegoría platónica en forma de doble diálogo acerca de las diferentes formas de amar; y de cómo el amor supone el nexo de unión entre partes separadas del ser. Quizá esta filosofía de encuentro universal, de renacimiento humanista en torno al amor, es lo que motivó al Inca para escoger a Hebreo para su traducción, paliando de alguna manera con ello la dicotomía interna que le provoca su condición de mestizo en su forma de concebir la conquista española del Perú.

Al respecto, de Burgos Nuñez escribe en la Introducción de la obra facsímil que referenciamos: “Su interés, aunque no exclusivo, es tratar de rescatar la cultura incaica para integrarla con plena soberanía y originalidad en la cultura cristiana que los españoles llevaron hasta América, concretamente al centro del gran Imperio Inca del Perú.”

La Traduzion del Inca vio la luz “en casa de Pedro Madrigal” en el año 1590, tras varios años de intenso esfuerzo por parte del traductor. Su majestuosidad fue tal que, aun en el siglo XX, se ha visto reimpresa en varias ocasiones, trascendiendo la traducción del Inca Garcilaso la obra original de León Hebreo y convirtiéndose es una obra maestra del castellano.

Retrato del Inca Garcilaso. Fuente: www.cultura.gob.ar

Si sobre la figura del Inca Garcilaso se ha escrito mucho, quizá su faceta de traductor (que, después de los Diálogos, continuó ejerciendo desde el quechua para aclarar algunos aspectos de la historia de su Perú natal) es más desconocida. Sin embargo, existen algunos apuntes para su estudio, como la Introducción de la obra facsimilar referida, de Miguel de Burgos Nuñez; o el artículo “Garcilaso de la Vega Traductor” del profesor Silva-Santisteban en la revista Mutatis Mutandis [i], entre otros.

 


HEBREO, León

LA TRADUZION DEL INDIO DE LOS TRES Dialogos de Amor de Leon Hebreo, hecha de italiano en español por Garcilaso Inga de la Vega, natural de la gran Ciudad de Cuzco, cabeça de los Reynos y Provincias del Piru. Dirigidos a la Sacra Católica Real Majestad del Rey don Felipe nuestro Señor .- Sevilla: Padilla Libros, 1989.

4º mayor, tapa dura. 63 pág. de introducción + contenido facsímil.

Introducción y notas por Miguel de Burgos Núñez .- Presentado en estuche

Entrada en WorldCat: https://www.worldcat.org/identities/lccn-n82247748/ç


[i] Ricardo Silva-Santisteban; en Mutatis Mutandis. Vol. 3, núm. 2. 2010. pp. 235-248

 

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