El maridaje de Montilla con Cumbres Mayores

En 1994, y enmarcado en el Programa de Actos de la XXXIX Fiesta de la Vendimia de Montilla, la Cofradía de la Viña y el Vino promovió un evento de enorme trascendencia en aquel momento y que, sin embargo, quedó semioculto en el cajón del olvido. Me refiero, cómo no, al hermanamiento entre el jamón de Cumbres Mayores y el vino de Montilla. Los Ayuntamientos de ambas localidades se volcaron en un proyecto que el tiempo se ha encargado de catalogar como anecdótico, aun cuando las intenciones iniciales pudieron ser, como lo fueron sin duda, más ambiciosas.

En junio de ese año, miembros de la Cofradía montillana, representantes del sector ibérico de Cumbres Mayores y el Alcalde de esta localidad onubense se reunieron por primera vez para tratar los pormenores del hermanamiento que serviría como primer punto de encuentro entre ambos productos y ciudades. La reunión, como no podía ser de otra forma, se celebró bajo los históricos y vínicos tejados de Casa Palop.

 

Miembros de la Cofradía, junto a los cargos institucionales, durante el acto de hermanamiento

«Conscientes los cofrades de que el vino con jamón entra mejor», como señaló Antonio López Hidalgo en la prensa local de la época, las conversaciones entre representantes de ambas localidades tomaron buen rumbo. Meses más tarde, aquella Fiesta de la Vendimia de 1994, y dos días después de la III Exaltación del Vino a cargo del psiquiatra don Carlos Castilla del Pino, el acto de hermanamiento se celebró la tarde del 4 de septiembre en Bodegas Cobos. Se contó con la presencia del consejero de Agricultura de la Junta, Paulino Plata; el portavoz del Gobierno, José Nevado; y el ministro de Trabajo, José Antonio Griñán. Era Presidente de la Cofradía de la Viña y el Vino don Pedro Cabezuelo Pérez, Cofrade Injerto.

El acto fue desbordando las expectativas a medida que se hacía inminente, y finalmente reunió a más de medio millar de personas en el interior de Bodegas Cobos. El propio Lopez Hidalgo abrió la gala con el «Elogio del Vino», respondido por el ensalzamiento de Sotero Galván, presidente de Aprocumbres, del jamón cumbreño. Prosiguió el acto con un brindis público de hermanamiento y el nombramiento de los embajadores de honor del vino de Montilla.

 

Menú «Consumación del Hermanamiento», ofrecido por Restaurante Don Quijote en Bodegas Cobos (Montulia).

El Industrial de Cumbres Mayores Sotero Galván Fernández tomó la promesa de fidelidad en el acto de nombramiento de Embajador de los Vinos de Montilla. Lo hicieron también Rafael Moreno Domínguez, periodista redactor de Huelva Información en aquellas fechas, y Manuel González Marín, Alcalde de la localidad onubense.

La sesión se cerró siguiendo el ritual protocolario de la Cofradía, entre la promesa política de continuar el hermanamiento con una segunda parte a celebrar en tierras cumbreñas. Parece que el destino no quiso comprobar aquello de que «segundas partes nunca fueron buenas» y dejo huérfano de padre tan digna unión gastronómico-cultural.


Quiero mostrar mi sentido agradecimiento a Sotero Galván, que a través de su hijo Julio siempre se mostró dispuesto a mostrarme este hermanamiento desde la óptica de la localidad de Cumbres Mayores. Parece que esa segunda parte también es añorada por quienes producen aquel dignísimo jamón… 

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